Busque en los artículos

Vibraciones y salud:

aparato óseo y musculatura

 El entrenamiento con plataformas vibratorias produce múltiples beneficios para nuestra salud: potencia las cualidades musculares, refuerza los huesos, equilibra el sistema hormonal, activa el sistema sanguíneo, alisa y tonifica la piel y, además es capaz de aumentar la sensación de bienestar.

En esta ocasión nos centraremos en los beneficios que produce el uso de las plataformas vibratorias sobre nuestros huesos y nuestra musculatura.

Cuando sometemos nuestro sistema esquelético a un alto nivel de estímulo, por ejemplo en el caso de un entrenamiento con vibraciones, nuestros huesos reaccionan reforzándose y disminuyendo el proceso osteoporósico.

El nivel de estímulo, tanto a nivel muscular como esquelético, de una sesión con plataforma vibratoria, es muy superior al de las actividades físicas que podríamos calificar como "normales". Por lo tanto, el uso de las plataformas vibratorias se revela como un eficaz instrumento de tratamiento y prevención contra la osteoporosis.

En el 2004 se realizó un estudio (Sabine MP Verschueren y al.) que dió confirmación de ello:

El estudio se realizó con 70 mujeres de edades comprendidas entre los 58 y los 74 años. Fueron divididas en tres grupos: el primer grupo se sometió durante el periodo de seis meses a sesiones con plataformas vibratorias. El segundo grupo realizó entrenamiento físico convencional. Por último, un tercer grupo fuel de Control, no realizando ninguna actividad adicional a su vida cotidiana.

Transcurridos los seis meses, el grupo que trabajó con vibraciones mejoró significativamente (0,93%) la densidad mineral de la masa ósea (BMD) de sus caderas; experimentando además un importante incremento (+15%) de su fuerza muscular en los músculos extensores de las piernas. Por el contrario, ninguno de los otros dos grupos experimentó variación alguna en la densidad mineral ósea (BMD) de sus caderas.

En lo referente a las estructuras músculo-tendinosas, en 1999 Flaempin aplicó a un grupo de estudio una sesión diaria de tres minutos de vibraciones, demostrando, tras 14 días de sesiones, que el tratamiento con plataformas vibratorias previene la pérdida de las propiedades funcionales de músculos y tendones en sujetos inmovilizados.

También ha sido demostrada la gran utilidad en la recuperación de las funciones articulares en procesos post operatorios, puesto que aumenta sustancialmente la producción de los aminoácidos fundamentales en las estructuras articulares y tendinosas, como se observó en un estudio realizado el año 2001 (Ohran).

Los cartílagos también resultan beneficiados por las vibraciones. La escasa circulación sanguínea a la que están sometidos los convierte en un tejido de baja densidad metabólica. Las investigaciones han evidenciado que las vibraciones aceleran la regeneración del tejido cartilaginoso (Liu, 2000).

Por último, comentar un beneficio más para nuestro aparato locomotor. Está también demostrado que los estímulos vibratorios detienen los procesos degenerativos y mejoran la funcionalidad articular gracias al aumento de la producción de líquido sinovial. Por tanto, son efectivas en los tratamientos de artrosis.

En resumen: huesos, músculos, tendones, articulaciones, cartílagos… todo son motivos para empezar a incluir el entrenamiento con plataformas vibratorias dentro de nuestra actividad física.